Es así que en una tlapalería compre una cinta negra de aislar, luego fuimos a buscar un cirio rosa (Vela) y seguimos con nuestro día de diversión y descanso.
Al llegar al hotel, rentamos un cuarto y ahí pasamos la noche, luego de entrar al cuarto ella de inmediato fue a la recamara y se encerró, me imagine que se despojaría de su pantalón de mezclilla y su blusa café, para dar paso a su cuerpo denudo y color canela, ¡pero cual fue mi sorpresa!, salió con su minifalda negra y su sostén negro, además de ponerse sus zapatillas negras, esas que me gustan mucho.
Entonces se posó frente a mí y me pregunto. ¿te gusta cómo me veo? Y le conteste afirmativamente con la cabeza, entonces ella me dijo, (bien soy tuya, quieres quitarme la ropa y hacer de mí, lo que tú quieras… adelante).
Camine con firmeza hacia ella, la tome de la cintura y comencé con quitarle el delgado sostén negro, soltando así sus frondosos senos, no dejaba de acariciarlos con mis manos y de vez en vez, chupaba sus pezones con fuerza, sin dejar de hacer esto, le retire de su cuerpo la diminuta falda, que hasta ese momento me di cuenta que no traía nada, mas que esa diminuta falda negra, al llegar esta prenda al suelo, ella se desprendió de sus zapatillas, dejándolas a un lado junto con la diminuta falda negra.
Así estuvimos alrededor de una hora, dejando salir nuestras pasiones más ardientes, no sé cómo, pero terminamos acostados en la cama, ya ahí le dije (ahora vengo, voy al auto por las cosas que compramos y regreso contigo) dicho esto, Sali al auto y traje conmigo el cirio rosa, unas cuerdas, cuatro muñequeras de piel negras y la cinta de aislar negra. Ya en la recamara le dije (hoy te voy a hacer un traje negro, ya desde hace un par de semanas lo había pensado para ti, así que ponte de pie y deja moldear esta cinta en tu cuerpo, le pedí que se sentara, ahí comencé a adornar sus pies con esta cinta, primero uno y luego el otro, haciendo ahí una simulación de sandalias con la cinta negra, Luego le pedí que se pusiera de pie, cuando lo hizo ella, y con la cinta en la mano, comencé a enrollar su cintura, haciendo que esta se viera mas estrecha, ya terminado este trabajo, que por cierto parecía un corsé negro, tome dos pequeños trozos de cinta negra y en forma de “X” tape uno de sus pezones, obviamente hice lo mismo con el otro,
cuando hubiese hecho esto, me retire de ella para ver lo hermosa que se veía, así que le pedí que posara varias veces para tomarle un par de fotos de recuerdo.
Después de unas tomas fotográficas, con mucho cuidado le retire la cinta que estaba colocada en su cintura y luego la de los pies, ella muy triste me pregunto (¿por qué las estas quitando de mi cuerpo? Me gustan como se ven) a lo que le conteste (Te las retiro porque lo que vamos a hacer es muy peligroso, como para que las tengas colocadas en tu cuerpo) ella guardo silencio, continúe retirando las cintas negras y solo deje las de sus senos que tenían una forma de “X”, así que en sus tobillos coloque las muñequeras negras y luego el otro par en sus brazos, luego le pedí que se sentara en el pequeño silloncito verde que esta en la sala, ahí ya sentada comencé a atar sus piernas, cada una a un costado del sillón, ya una vez atadas firmemente, tome sus brazos y los pase por detrás del respaldo, atándolos firmemente a la base del sillón, luego tome otro tramo de cuerda y ate este a su cabello, jale con cuidado su cabeza hacia atrás, dejándola en posición, sujetándola con firmeza, impidiendo cualquier tipo de movimiento, ya inmovilizada le susurre al oído, mi amor, mi mariposa negra, ahora sentirás el calor de mi ser.
Fui por el cirio rosa, con cuidado lo coloque en medio de sus piernas, justamente enfrente de su vagina, ya turgente y húmeda, lo coloque con mucho cuidado, dejándolo totalmente vertical, y para evitar que esta se moviera de esa posición, tome la cinta de aislar negra y ate con gran fuerza sus piernas, para que de esta forma el cirio no pudiera cambiar de posición, ya terminado esto, lo único que hice, fue volver a mover el cirio para que este quedara completamente vertical y así lo encendí.
Por último, le dije a mi mariposa negra (mi amor es hora de reflexionar sobre nuestra relación, para esto te dejo esta pequeña flama, para que guie tus pensamientos a una decisión final y coherente, para beneficio de los dos, ya que en esta relación de BDSM, solo hay una regla, dominante y sumisa, Tu y Yo y nadie más, por tal motivo tomaras una decisión, si te vas con otro o te quedas conmigo. Esta noche seguirás el camino que mejor te convenga.
Buenas noches Hermosa Mariposa Negra.










