En otra ocasión, a lo largo de la semana la note muy distante hacia mi persona, además de eso, me evadía la mirada, a lo cual no le dije nada, así transcurrió toda la semana, llegado el viernes la invite a que saliéramos a desayunar juntos para este sábado, y ella acepto.
Salimos a Cuernavaca a un restaurante muy conocido eran las diez de la mañana, Ya juntos en él, pedimos algo ligero para comer y espere el momento exacto para preguntar, que de unos días para acá la he notado muy distante y una actitud muy cortante, y ella contesto “ Mire señor lo que pasa es que estoy pensando muy seriamente en pedirle que me lleve a vivir con usted o venga a vivir conmigo y no sabía cómo pedírselo… pero como ya se presentó la oportunidad… pues ya lo sabe.”
He de ser sincero, fue una respuesta que no esperaba, bueno al grado que no me imaginaba, en cuestión de segundos pensé en una relación 24/7, pero la verdad soy de las personas que no estoy de acuerdo en este tipo de relaciones, claro me van a decir que me dijo que quería ir a vivir conmigo, mas no a ser sometida por siempre por mí para siempre.
Por lo que le contesté: “Mira, a mí me gustaría lo mismo, pero tengo mis razones y si quieres saberlas te las doy la próxima semana que estemos juntos en una sesión… que te parece “a ella se le ilumino el rostro y me dijo “si señor ya sabe que me gusta estar con usted y más que sea poseída por su persona… gracias”
Así paso una semana más, hasta llegado el siguiente sábado muy temprano pase a recogerla a su casa, subió a mi auto y sonriente me dijo, “Te tengo una muy agradable sorpresa… lo compre especialmente para ti y espero te guste “voltee a verla y le sonreí, así partimos a un hotel a las afueras de la ciudad de Cuernavaca.
Llegamos al hotel de cuartos individuales y de un solo piso, bajamos del auto y nos dirigimos a la estancia del cuarto de hotel, ella de inmediato se dirigió a la recamara a cambiarse de ropa, la detuve y le dije “ bueno mi mariposa negra ya sabes las reglas verdad “ ella afirmo con la cabeza afirmativamente “ bueno hoy vas a aprender algo nuevo, es por eso que no deje que te quitaras la ropa, ve y trae una silla de las que están en la terraza y la colocas aquí en el centro de esta estancia,” afirmo con la cabeza y salió al patio por una silla y en efecto la coloco en el centro de aquella estancia, a continuación le ordene, “ ahora saca de la mi mochila las cuerdas y tráelas aquí a la silla “ ella me dio la espalda y se dirigió a la mochila negra que siempre cargaba con todos mis artículos de bondage.
Ya al estar ella frente a mi le pedí que nos arrodilláramos frente a frente y le dije “hoy vas a aprender a hacer nudos… tus nudos y amarres, así le empecé a enseñar a hacerlos, ella iba atando y yo le iba explicando paso a paso como hacerlos, empezamos con las dos patas traseras de la silla, ahí hicimos un nudo en cada pata, dejando unos cabos largos en cada una de ellas.
Después nos colocamos en la parte de a tras de la silla, atamos otro nudo en la base del respaldo de esa silla, de igual manera dejamos unos cabos largos en esta y por último hicimos otro nudo en la parte superior del respaldo de la silla dejando otros cabos largos en ella.
Le ordene que se pusiera de pie, y que de la mochila negra sacara un par de correas de cuero negras, ella dio media vuelta y fue a sacar de la mochila lo que le pedí, se acercó a mí y me las entrego, le ordene que estirara el barco frente a mí, y así lo hizo, lo tome de la muñeca y con mucho cuidado le coloque una de las dos correas de cuero, la cual ajuste sin apretar mucho, luego le pedí el otro brazo e hice lo mismo, quedando así con una correa de cuero en cada una de sus muñecas.
Ya después hecho esto, tome otra cuerda que me trajo anteriormente y con ella le enseñe a hacer un nudo corredizo, el cual se le conoce como el nudo del ahorcado, ya hecho le ordene que ahora si fuera a la recamara y me mostrara lo que había comprado para mí, ella me dio la espalda y se dirigió a la recamara, tome la silla en la que estaban los amarres y me senté en ella para esperar la sorpresa que me tenía, ( La intención de haberle enseñado a hacer nudos y amarres, es que de hoy en adelante ella misma seria la que preparara su sesión de suplicios, ¿buena idea no?).
Cuando ella salió de la recamara si me sorprendió, pues traía un muy hermoso juego de lencería negro, el cual el sostén en lugar de traer las formas de las copas tradicionales traía dos circunferencias perfecta por las cuales exhibía sus turgentes y hermosos senos, en la tanga de igual forma tenía una abertura a la mitad de ella, con la finalidad de que por ahí se exhibieran sus frondosos labios vaginales ( ya turgentes en espera de placer) se veía hermosa de verdad.


