En este capítulo les he de decir que mi mariposa y yo, vivimos los mejores momentos de nuestra unión, aunque no fue una relación 7/24 si duro 5 años entre aprendizaje y prácticas, castigos y premios, Ilusión y decepción, pero eso sí, mucha dedicación a esta hermosa relación entre ella y el mundo del bondage.
Pues así he de empezar por narrar cada una de nuestras experiencias, así como diría el poeta, camino se hace al andar.
Aquella ocasión ella tenía curiosidad de saber qué era el bondage, así que practicamos algo sencillo para que ella empezara a tener confianza en mí y en nuestra relación. He de decir que cuando uno comienza en este mundo del bdsm y bondage, dentro de una relación deberá haber confianza, sobre todo confianza, eso fue con lo que comencé en nuestras primeras sesiones.
En esta ocasión fuimos a un hotel en Cuernavaca, y solicitamos un cuarto, al entrar en él se veía una habitación muy cómoda, una pequeña sala con muebles de color verde obscuro y la pared del mismo color, pero un poco más claro, la cama grande, apenas para practicar lo que ya tenía en mente.
Ya dentro de la recamara colocamos nuestras cosas en un sillón la tome de la cintura y la lleve al pie de la cama, me senté sobre la cama, abrí mis piernas y a ella la tome de la cintura y la jale hacia mí, venia vestida con una blusa negra de magas cortas, un pantalón de mezclilla azul, sostenido por un cinturón café, y unos botines negros, le dije (quítate los zapatos) ella con los pies y sin agacharse se los quito, quedando sus pies desnudos, cuando termino de quitárselos yo comencé con mucha tranquilidad a desabrochar el cinturón, despacio y sin prisas, en este momento vi como la respiración comenzó a ser más rápida, su vientre se agito mucho, ya desabrochado el cinturón, desabotone el broche del pantalón y baje el cierre lo más despacio posible hasta aflojar en su totalidad el pantalón, ella no dejaba de respirar agitadamente.
Tome el pantalón de la cintura y lo jale hacia abajo poco a poco empecé a ver el color negro de su tanga, hermosa lencería en un cuerpo hermoso, así continúe poco a poco desnudando sus torneadas piernas, rodillas hasta dejar caer el pantalón a sus pies, ella temblaba, y le dije (levanta los pies para quitar el pantalón)  ella levanto uno y luego el otro, así pude quitar el pantalón de sus pies, me incorpore de la cama para estar frente a frente y así poder quitarle la blusa, le pedí que levantara los brazos y ella obedeció, tome la blusa por la cintura y de un solo movimiento hacia arriba la despoje de su cuerpo, dejando al descubierto sus sostén negro, pose mis manos en su cintura y acariciándola poco a poco las desplace hasta llegar a su espalda, cuando mi pecho toco el suyo, sentí como respiraba agitadamente, ya casi sin control, así en esta posición, desabroche el sostén por la parte de atrás, y sin soltarlo lo separe de ella, dejando al descubierto sus senos ya turgentes y pezones libidos. Solté el sostén el cual cayó al suelo y me senté en la cama, ella seguía de pie con los brazos extendidos a los lados y sus senos totalmente descubierto, pero note algo en su rostro que me llamo la atención, ella tenía los ojos cerrados, volví la vista a la tanga negra, la cual estaba anudada a cada lado de su cadera, y sin decirle nada metí mi mano entre sus piernas tomando con firmeza su vagina, ella gimió con fuerza, me di cuenta de que ya sus labios vaginales estaban turgentes y por lo tanto su vagina y tanga empezaban a humedecerse, sin soltarla comencé con la otra mano a deshacer los nudos de su prenda, uno a la vez, ya terminado de deshacer los nudos retire mi mano de su vagina con todo y tanga húmeda la cual deposite en el piso, me levante de la cama y me hice a un lado y le dije (ahora mi amor acuéstate en la cama) ya desnuda se subió a la cama y se acostó a la mitad de ella boca arriba, estiro sus piernas y puso una de las palmas de su mano en su vagina y la otra cubriéndose una parte de sus senos, ahí la deje me di media vuelta y camine a mi mochila, de ahí saque un juego de cuerdas de algodón, unos goggles negros y una mordaza de bola rosa, las tome y me dirigí hacia ella, deje a un lado de la cama todo lo que traía en mis manos y si avisarle quite la mano con la que cubría su vagina, subí a la cama y me senté en su vientre con mis piernas abiertas, al hacer esto presione su estómago, lo cual le provocaba dificultad para respirar,


Así que tome sus manos, las junte y ya teniéndolas juntas tome una cuerda y comencé a atarlas de la muñeca quedando firmemente inmovilizadas, me levante de su vientre y me dirigí a sus pies extendidos, los cuales de igual forma con una cuerda de algodón, los ate de los tobillos con gran firmeza impidiendo cualquier tipo de movimiento.

Yo estando a un lado de la cama tome sus brazos y los extendí hacia arriba procurando que las puntas de sus dedos casi tocaran la cabecera, ya estando así, con otra cuerda ate sus muñecas a la cabecera de la misma, luego me dirigí al pie de la cama, tome sus pies ya atados y jale fuertemente, quedando totalmente estirada, entonces tome otra cuerda y ate sus pies al bode de la misma cama, ella quedo totalmente atada con los pies y manos estirada a lo largo de la cama.
Así comencé con la primera lección, agarre los goggles negros y la mordaza de bola rosa, luego  la tome de la cabeza y la levante con dificultad, ella, al ver lo que quería hacer, me ayudo a medida de sus posibilidades, así pude colocar los googles, los cuales le privarían de la vista, entonces me subí a la cama, abrí mis piernas, me coloque sobre ella y me senté a la altura de su estómago, al sentarme en su vientre, con mi peso le provocaba una gran dificultad para respirar, entonces acerque mi rostro al de ella y le susurre, ¿mi amor, quieres saber algo?, ella no dijo nada, respiraba muy agitadamente, y continúe (sabes, ya eres mía, totalmente atada y desnuda, ¿que podría hacer contigo?) en este momento ella soltaba gemidos, su cuerpo se tensó totalmente y sus senos ya no estaban erguidos, sino totalmente hinchados, así separe mi rostro del de ella y comencé a sentarme en su vientre poco a poco deje caer mi peso en el, hasta que quede sentado en ella totalmente, lo cual le ocasionó que respirara con más dificultas, ella no dijo nada, me volví a levantar y ella pudo respirar bien, pero tan pronto se recuperaba, yo volvía a depositar todo mi peso en su vientre, haciendo que ella respirara con dificultad, y así lo seguí haciendo, una y otra y otra vez, cada vez más seguido y dejando mi peso en su vientre por más tiempo, por supuesto que esto le ocasionaba más dificultad para poder respirar, independientemente de esto, cada vez que posaba mi cuerpo encima del de ella, las cuerdas atadas a sus pies y manos se tensaban haciendo que su cuerpo se estirara más, ocasionando marcas de sus ataduras en manos y pies, además de dolor en todo su cuerpo al ser este tensado por mi peso, después de 15 minutos de hacer lo mismo, tome la mordaza de bola color rosa y con un poco de dificultad se la coloque en la boca, ella al principio se negó pero termino por aceptar que se la colocara, la ajuste con firmeza en su boca y comencé de nueva cuenta a hacer lo mismo, a comprimir su vientre con mi peso y en este momento comencé a notar que ya el respirar era más difícil para ella, y así continúe por unos diez minutos más, ya era imposible que ella pedirá respirar bien, lo hacía con gran dificultada, así que opte por ya separarme de ahí, me hice a un lado, me acerque a su rostro y retire con cuidado los goggles negros, di media vuelta y me dirigí al pie de la cama, ahí solté sus pies, dejándola con las manos atadas a la cama y la mordaza de color rosa en su boca.
Esta fue una de las primeras sesiones que tuve con mi mariposa negra.